CREENCIAS: 

COMO VIOLINISTAS SOBRE EL TEJADO

Ana María M. de Chajet

La versión cinematográfica del musical "El violinista sobre el tejado" ofrece un claro ejemplo del modo de actuar de las creencias en la percepción de la realidad así como de los límites que estas creencias imponen.

La película se inicia mostrando al protagonista -Teivel- explicando qué son las tradiciones. Parte de esta explicación está cantada. Aparece en escena un violinista sobre el tejado, se lo ve haciendo equilibrio mientras toca una melodía. El protagonista inicia aquí su relato :

"Un violinista en el tejado... Parece una locura no?. Pero aquí, en el pueblo de Anatevka podría decirse que todos somos violinistas de tejado tratando de interpretar melodías agradables y sencillas sin rompernos el cuello. No es fácil. Se preguntarán por qué lo hacemos si es tan peligroso. Y nos quedamos en Anatevka porque es nuestro hogar. Y cómo mantenemos el equilibrio?. Se los diré con tres palabras: CON LA TRADICIÓN".

Aparecen flashes de imágenes que están bellamente armonizadas con un golpe de ritmo: la torá, la estrella de David, el candelabro... El protagonista va caminando con su carro de lechero mientras va repitiendo un estribillo: "La tradición", "La tradición".

"Gracias a nuestras tradiciones hemos mantenido el equilibrio por siglos. Aquí, en Anatevka tenemos tradiciones para todo, para comer, para trabajar, hasta para vestir. Siempre tenemos la cabeza cubierta, y siempre usamos un pequeño delantal. Este muestra nuestra devoción a Dios. Se preguntarán cómo comenzó todo esto?... Se los diré. No lo sé, pero es la tradición. Y gracias a las tradiciones todos sabemos quiénes somos y lo que Dios espera que hagamos".

La mujer debe trabajar en el hogar, criando a los pequeños y cocinando. ¿Quién es el amo de la casa y el que toma las decisiones? ¡El papá!. Es la tradición (en off se escucha esta canción mientras van apareciendo imágenes otra vez armonizadas con un golpe rítmico del herrero golpeando la fragua, el zapatero clavando los clavos en los zapatos, la mujer golpeando la masa una y otra vez, como machacando y machacando)

¿Quién debe cuidar a la familia cuando el padre lee las escrituras? La mamá! Es la tradición". (Se muestran imágenes de mujeres realizando estas actividades. Luego se ve un niño que va corriendo y entra en el colegio)

A las tres debo estudiar hebreo hasta aprenderlo... Supe que escogieron esposa para mí. ¡Espero que sea bonita! ¿A quién debe enseñar la mamá a hilar, coser y remendar preparándolas para casarse con quien les escojan? ¡A las hijas! ¡Es la tradición! ¡Los papás, las mamás, los hijos y las hijas siguen la tradición! Aquí todos siguen las tradiciones.

Tenemos aquí gente diferente. Por ejemplo Vente, la casamentera, Nachum, el mendigo y, el más importante..., nuestro adorado Rabino.

Hay otras personas en la aldea, que forman un grupo más grande (sacerdotes ortodoxos, cosacos). No los molestamos hasta ahora, ni ellos a nosotros. Y entre nosotros siempre convivimos muy bien.

Sin nuestras tradiciones viviríamos tan inestablemente como un violinista en el tejado"

(Se muestra nuevamente el violinista de la primera escena mientras la cámara se aleja para dar lugar al comienzo de la trama).

Con este marco de creencias se plantea el tema de la obra. Teivel el protagonista varón deberá enfrentarse sucesivamente a los tres conflictos que le plantean sus hijas casaderas. Precisamente ninguna de ellas va a seguir esas tradiciones en lo que se refiere a la aceptación de novio, que, como lo marcaban las costumbres debía presentar la casamentera, luego resolver el padre y, finalmente, obedecer ciegamente la hija.

Los tres conflictos van planteando tres grados de dificultad. La primera hija noviaba en secreto con un joven sastre cuando su padre le plantea que el carnicero del pueblo la había pedido como esposa. La joven suplica al padre que no la obligue a aceptar ese esposo porque ama a otro. Al enterarse de lo que ocurrió con su amada, el joven enamorado se presenta y entre los dos convencen al padre de permitir ese noviazgo. Otra vez la imagen es elocuente: se ve al padre hacer sus reflexiones, dudar de la tradición y considerar las palabras, deseos y sentimientos de los novios. Claro está que hay muchas más cosas que se conservan de las tradiciones que las que se cambian. Mediante un truco el padre logra convencer a la madre de satisfacer los deseos de la hija mayor. Se trata de contarle un sueño que sugiere hacer esta concesión.

La segunda hija viene con un planteo un poco más osado. Se ha enamorado de un joven judío bolchevique y partirá con él antes de haberse casado. Aquí nuevamente aparecen reflexiones del padre y nuevas argumentaciones que le permiten aceptar la decisión tomada por los jóvenes.

Pero la tercera hija le plantea un conflicto más radical. Ella se ha enamorado nada menos que de un soldado cosaco. Este punto ya no es negociable para las tradiciones con las que se encuentra identificado Teivel. Y con mucho dolor rechaza a la hija y no le perdona lo obrado. Aquí llegó a tocar el núcleo duro de las creencias de nuestro protagonista.

En un artículo anterior había sintetizado como sigue las características de las creencias: "las creencias son ideas acompañadas de un sentimiento de certeza. Con ellas percibimos el mundo de un modo particular. Son como anteojos que nos permiten ver problemas y también nos facilitan el encuentro de soluciones. Por eso dan seguridad, motivación y permiso. Cuando algo no calza en nuestras creencias inventamos teorías que toman lo anómalo como excepción. Cuando aparece la duda debemos generar nuevas evidencias que procuren devolvernos la certeza".

La película "Un violinista sobre el tejado" ilustra bellamente los mismos conceptos que la ciencia trata de comprender.

Hay un marco fijo, seguro y cierta movilidad para ampliar el marco de las creencias, los límites en los que ellas dicen que debemos movernos. Si algo no encaja con el núcleo central de ellas eliminamos aquél sector de la realidad que entra en colisión con la creencia. Sin embargo muchas veces la confrontación y las sucesivas reflexiones pueden incluso tocar ese núcleo duro, y permitir la aparición de la duda y luego la reformulación de la creencia. Esto se insinúa hacia el final de la película analizada cuando todos los habitantes judíos del pueblo de Anatevka deben dejar el lugar porque se ha vuelto muy inseguro y deciden emigrar. En ese momento se juega con la posibilidad de que el padre y la hija más conflictiva tengan una comunicación epistolar posible... a futuro.

 

COMO SE ADQUIEREN LAS CREENCIAS SEGÚN EDWARD HALL

Para el antropólogo E. Hall hay tres formas de instalar los códigos de la cultura: el formal, el informal y el técnico. En cualquiera de los tres casos se hace necesaria la presencia de una persona significativa investida de autoridad y de la cual emanan los códigos

Pero entre estos tres modos hay diferencias sustanciales. Veamos cuáles son:

Los aspectos FORMALES se adquieren por admonición. Se nos dice qué debemos hacer y a qué sanción nos exponemos si no cumplimos con el código transmitido. Si violamos este código nos sentimos muy mal. El grupo nos asiste mientras estamos dentro de esta cultura formal. Es el caso presentado por la película. Estos códigos se aprenden un día después del otro, por insistencia, por machacado. (Recordemos lo que muestra el film analizado cuando aparece el herrero, el zapatero o la mujer golpeando la masa). En suma, los aspectos formales se enseñan por medio de preceptos y admoniciones. El guía adulto moldea a los jóvenes según pautas que él mismo no ha puesto en duda nunca. Este adulto corregirá al niño diciendo: "eso no se hace de este modo". La carga de esta comunicación está en que no se concibe otra forma aceptable. Este tipo de pautas se aprenden casi siempre cuando se comete un error y alguien lo corrige en un tono de voz muy particular, tono que los otros miembros de la cultura usan cuando quieren indicar que lo que se hace es inconcebible.

El llamado aprendizaje o TRANSMISIÓN TÉCNICA también empieza con correcciones por las equivocaciones, pero éstas se hacen con un tono de voz diferente y se dan al estudiante o aprendiz las razones de por qué se le corrige. El aprendizaje técnico es el que normalmente se transmite de profesor a alumno, con técnicas explícitas, ya sea oralmente, por medio de libros, cintas grabadas o videos. Va precedido de un análisis lógico y continúa con la presentación de un esquema coherente. Esto es lo que estoy haciendo precisamente ahora con respecto a las creencias.

Los aspectos INFORMALES se corresponden con lo que solemos llamar modelado inconciente o procesos identificatorios. Los seres humanos aprendemos creencias, criterios y modos de actuar de nuestros mayores o de quienes nosotros hayamos tomado como modelos. Dice Hall que el agente principal de este tipo de aprendizaje de códigos es un modelo que se imita. Se aprenden a la vez grupos de actividades relacionadas, en muchos casos sin saber que se están aprendiendo y que hay pautas o reglas que las gobiernan. Cuando se "transgreden" esas pautas la persona siente un cierto grado de ansiedad porque no tiene tan claro qué hacer como cuando "transgrede" un aspecto formal de la cultura. Aquí el acento está puesto en el aprendiz que elige a quién modelar.

Desde luego que hay una interrelación permanente entre estos tres aspectos de captación de los códigos culturales. Incluso muchos códigos formales pueden comenzar siendo transmisiones técnicas que en un momento determinado se toman como las únicas formas posibles de hacer las cosas. Esto es lo que T. Kuhn llamaría hacer "ciencia normal", es decir verificar las teorías científicas como la únicas verdaderas para un tema dado.

Las creencias adquiridas siempre representan el punto de vista de otra persona, de un otro significativo del cual recibimos admoniciones, decidimos imitar o aprendimos de sus explicaciones. Cuando en PNL se trabaja para cambiar creencias que se han detectado como obstaculizadoras de un proceso de cambio se toman en cuenta todos estos elementos analizados.

Pero antes de presentar algunas técnicas de cambio de creencias mes necesario hacer una clasificación posible de los tipos de creencias que adquirimos a lo largo de la vida. Pero eso será en otro artículo.

 

Nota

Otras películas en las que se puede analizar creencias y cambios de creencias:

- "Doce hombres en pugna"

- "Haz lo correcto"

- "Patton"

- "Amor a segunda vista"

- "El club de la buena estrella"

Bibliografía

* "La teoría de las revoluciones científicas", T. Kuhn. -Ed. Fondo de Cultura Económica.

* "El lenguaje silencioso", E. Hall - Alianza Editorial.

* "Creencias", R. Dilts - Ed. Summus (en portugués)

* "¿Es real la realidad?", P. Watzlawick - Ed. Herder.

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