ENTREVISTA A ANA MARIA M. de CHAJET
PUBLICADA EN "EL OTRO" - MARZO 2000

¿Cuándo comenzaste a estudiar PNL?

Comencé en Abril de 1987, pero esto fue consecuencia de un proceso previo de unos tres años. Podría decir que fue el contacto con las ideas de Tomas Kuhn lo que inició un proceso de búsqueda de nuevos paradigmas y que culminó en el encuentro con la PNL.

¿De qué manera te influenció Kuhn?

Yo era docente en la cátedra de Psicología Fundamental en la Facultad de Psicología de la UBA. Uno de los ítems era referido a Kuhn y otro a Bachelard. Ambos desarrollaban el tema de las revoluciones científicas. Me interesé especialmente en Kuhn, cuyo librito "La teoría de las Revoluciones Científicas" me fascinó. Y así como Kuhn se hizo experto en Epistemología, yo me hice experta en Kuhn. Su visión de la Ciencia Normal como aquélla que confirma lo que ya sabe y no ve lo nuevo o lo diferente, me planteó un desafío y me autorizó científicamente a poner en duda el conocimiento adquirido hasta entonces.

Comencé mi exploración por la Gestalt, en un seminario corto dirigido por Norberto Levy. Allí conocí a una psiquiatra mendocina, docente universitaria, que me invitó a un Congreso sobre Psicoterapias que se realizaría en Mendoza en Octubre de 1986. Conocí allí una serie de disciplinas psicológicas cuya gama iba desde el Conductismo hasta la Psicología Transpersonal, pasando por propuestas gestálticas, sistémicas y también psicoanalíticas. Dejé de lado lo psicoanalítico y me dediqué a recoger información sobre los otros enfoques terapéuticos.

Cuando regresé del Congreso busqué nuevas propuestas en Buenos Aires y me decidí por PNL. No fue algo que se hubiese mencionado en ningún momento en el Congreso; creo que me decidí por PNL porque fue lo menos estructurado que encontré. En ese entonces la PNL era muy abierta, bastante desestructurada para mi estilo de aprender y mis conocimientos previos. Lo sentí como aire fresco que llegaba a mi vida.

¿Dónde estudiaste?

Inicialmente en el Instituto Sudamericano de PNL, con Mariana Chrem. En el marco del Instituto conocí ese mismo año a Linda Sommer y a Robert Dilts, con quienes a posteriori hice varios seminarios cuando venían a Buenos Aires. El estilo de Dilts y su forma de presentar la PNL me conquistaron definitivamente.

Después, durante diez años consecutivos, formé parte de un grupo de autogestión. En él se reunía un grupo interdisciplinario muy interesante, de gente curiosa y estudiosa. Ese grupo se comportó como una cofradía que realizaba un viaje de exploración y conocimiento. Conocimos a la mayoría de los entrenadores de PNL de ese momento a través de videos, libros y revistas que comprábamos en EE.UU. Practicamos las habilidades entre nosotros y compartimos el conocimiento que cada uno tenía de sus respectivas disciplinas y áreas de trabajo.

¿Tu formación previa te obstaculizó la incorporación de este enfoque?

Definitivamente, no. Ya comenté que estaba en un momento de búsqueda alternativa al Psicoanálisis. Además, a mí me gusta lo diferente y tengo curiosidad intelectual. En ese punto siento una gran libertad. Como dijo una vez un conocido periodista, tengo algo de "aventurera intelectual". En primer lugar, mi formación en la UBA de los '60 era amplia. Veíamos Psicoanálisis, Psicología Social Americana y Psicología Soviética. Me recibí en el '67, y hasta el '66 había de todo. Encontrarme con cosas tan amplias como las que plantea la PNL fue, entonces, como reencontrarme con mis orígenes.

¿A qué planteos de la PNL te referís?

La PNL ha tomado en su desarrollo tanto de la lingüística, a través de la Gramática de Chomsky, como de la Antropología. Con respecto a este último tema, se apoyó en los conceptos de Gregory Bateson, así como de Edward Hall, que trabajó sobre las diferencias culturales y el modo que las culturas tratan temas como el tiempo y el espacio.

No quiero dejar de mencionar todos los desarrollos de la escuela de la Comunicación e, incluso, todo un planteo de la narrativa a través de la construcción de metáforas terapéuticas. Es en este sentido que sentí un reencuentro con mis orígenes.

¿Tu formación previa, en qué facilitó lo nuevo?

La disciplina de estudio, conocer Epistemología, conocer otras teorías, me permitió hacer algo que, aparentemente, la PNL no tiene. Según sus creadores (Bandler y Grinder) la PNL es un modelo y no una teoría; sin embargo, desde la presentación de los Postulados o Presuposiciones, te das cuenta que hay allí una configuración de conceptos teóricos congruentes: principios sistémicos y cognitivos. Por ejemplo, P. N. L. es la sigla que presenta de un modo diferente la llamada tríada cognitiva: pensamiento, sentimiento y acción.

¿Qué son los Postulados o Presuposiciones?

Son aquellos principios que equivalen a los Axiomas de las matemáticas, o a la Constitución de un país en cuanto a que sus leyes tienen que atenerse a ella. Son principios generales que deben tenerse en cuenta frente a las situaciones que se presentan. Te proporcionan un marco referencial general.

Por ejemplo, el primer presupuesto reza: "El mapa no es el territorio", frase atribuida al lingüista Korzibski y que tomó la PNL. Con esto queremos decir que cada persona es diferente de la otra y que frente a una persona tenés que tener una actitud de escucha activa, de curiosidad para conocer su mapa. Obviamente que esto implica que vos tenés la responsabilidad de conocer la configuración de tu propio mapa. En este sentido la PNL es constructivista si querés definirla conceptualmente.

¿Qué otros formadores te han influido?

Sin duda Bandler y Grinder de la primera época. Ellos modelaron el lenguaje de los grandes terapeutas de aquel momento: Virginia Satir, Fritz Perls y Milton Erickson. Después, y por una cuestión de afinidad con mi propio mapa, me interesaron los trabajos de Leslie Cameron (psicóloga con formación cognitivista) y David Lebeau. Ellos propusieron una estructura inteligible, ordenadora de todas las herramientas de PNL. También David Gordon, que trabajó sobre la construcción de las metáforas terapéuticas. Ya en lo más práctico, Steve y Connierae Andreas, que han sistematizado muchos seminarios dados por Bandler y muchos ejercicios prácticos que utilizan todas las herramientas de la PNL.

¿Te parece un modelo terapéutico completo?

La PNL se inició modelando a terapeutas eficaces, pero no construyó (porque no se lo propuso) una teoría acerca de las patologías específicas y su modo de abordarlas. Actualmente, sin embargo, hay psicólogos que, como los alemanes, tratan de conceptualizar los fundamentos de las técnicas que usa la PNL. Hay desarrollos parciales, como pasa con las fobias y, en general, el abordaje de las enfermedades orgánicas. Los trabajos de Dilts referidos a los cambios de creencias son realmente muy interesantes y aplicables en psicoterapia. Leslie Cameron hizo desarrollos exhaustivos en el área de las emociones, del logro de objetivos y el modelado de habilidades. En ese punto creo que es una teoría general acerca de un posible funcionamiento de la mente. En concreto, parece más una pragmática que un desarrollo teórico. Pero es una construcción colectiva, donde algunos investigadores son psicólogos, otros ingenieros o de cualquier otra profesión. Se hacen aportes. La ventaja es que proporciona un modelo alternativo acerca de cómo funciona la mente o cómo disciplinarla hacia metas. La desventaja es que en nuestro medio ha quedado, hasta ahora, fuera del circuito universitario.

¿Por qué creés que ha ocurrido esto último?

Básicamente, al ser concebido por sus creadores como un producto comercial, generó un rechazo en el ámbito académico. Esto se podrá ir subsanando con el tiempo y con la presentación de trabajos más específicos. Yo creo que tiene muchos puntos de contacto con los trabajos de la Psicología Cognitiva. Me parece que por ahora está más volcada a la Comunicación General, a la Capacitación en Ventas, Selección de Personal o Capacitación empresarial, y allí tiene un liderazgo indiscutido. En cierta forma, la Psicología Sistémica también se usa en diferentes ámbitos, y eso no la excluye de la Psicoterapia aceptada por el establishment.

Tengo esperanzas en que se vayan sumando psicólogos que la usen en Psicoterapia. No sé si será de modo excluyente, ya que los psicólogos que usamos PNL hemos, en general, explorado disciplinas más ligadas a la Psicoterapia, tanto en la línea Sistémica como en la Cognitiva.

¿Cómo usás la PNL en Psicoterapia?

La uso en dos aspectos. En el primero, siguiendo un criterio propio de la PNL: qué querés conseguir partiendo de donde te encontrás. Al primero lo llamamos Estado Deseado; al segundo Estado Presente o Estado Problema. Entre uno y otro están los recursos que necesitas. La mayoría de las veces las personas no saben adónde quieren llegar, no saben definir sus metas porque están atrapados en ese Estado Presente y tienen interferencias desde sus creencias y sus estados emocionales que los mantienen asociados al problema.

El segundo aspecto en que uso la PNL es en ir resolviendo las interferencias con diferentes técnicas que se van identificando como adecuadas para la intervención terapéutica. Hay muchas Psicoterapias, tanto cognitivas como sistémicas, que utilizan recursos parecidos. El gran capítulo de Reenmarcado o Reencuadre de una situación es tomado de la Sistémica.

La técnica de ver las escenas de una película en la que uno es protagonista, pero que se mira desde la perspectiva del espectador, es uno de los recursos más brillantes de la PNL. Un cognitivista italiano, Vittorio Guidano, sin tener contacto con la PNL usa un enfoque semejante, en lo que él llamó Técnica de la Moviola.

Otros autores cognitivistas, como Jeffrey Young y Oscar Gonçalves utilizan, sin mencionarlo especialmente, muchos recursos técnicos que la PNL maneja. Por ejemplo, Young tiene un modo muy interesante para distinguir grupos de creencias, que él llama Esquemas o Trampas de Vida. Trabaja en dirección a resolver esas creencias (para la PNL: creencias limitantes) y en la creación de metas. El formato de su trabajo tiene una estructura coherente, donde también incluye cambios de historia con visualizaciones; sería largo de explicar. Oscar Gonçalves es un terapeuta portugués que trabaja con la narrativa y también utiliza recursos parecidos a los de Guidano, y que se emparentan con lo que en PNL agrupamos bajo el nombre de Submodalidades y, básicamente, de asociarse y disociarse de la experiencia que se revisa.

¿Cómo ves el futuro de la PNL en Psicología?

Como todo conocimiento, tiene que pasar por un período de asimilación o de aceptación por las concepciones del momento. En última instancia podemos referirnos a las dificultades que tuvo el mismo Freud, lo que incluso lo llevó a decir que el conocimiento médico previo era un obstáculo epistemológico para adentrarse en el psicoanálisis. En un momento, para ser psicoanalista tenías que ser médico.

Cuando acá se inició la APA era posible ser miembro de ella habiendo cursado una carrera universitaria. Fue el caso de Isabel Luzuriaga, León Ostrov y Arminda Aberastury. Luego, y por muchísimos años, sólo podías ser miembro si eras médico. Muy posteriormente se permitió el ingreso de los psicólogos.

Siguiendo con los ejemplos, aquí prácticamente no se enseña conductismo ni terapias conductuales, cosa que sí ocurre en España. Sin embargo se ha comprobado que los trastornos de ansiedad, y en particular las crisis de pánico se pueden mejorar rápidamente con abordajes cognitivo-conductuales.

Recién ahora encontrás algunos posgrados en Sistémica y Cognitiva dentro de la UBA. Otras facultades privadas han incorporado estas propuestas en su currícula.

En la Facultad de Psicología de la UBA desde hace cinco años se han estado dando cursos de Introducción a la PNL en Extensión Universitaria, y hay un posgrado en Mediación, en la Facultad de Derecho, donde también se enseña PNL.

En el área estrictamente clínica algunas cátedras te hacen invitaciones para dar algún taller sobre fobias. Esto último en Facultades privadas en las que, como ya te mencioné anteriormente, se introduce la PNL como parte de alguna materia.

Me parece que hay que darle tiempo a que se genere confianza en las técnicas y que, como dije anteriormente, se validen teóricamente las propuestas. Vos sabés que, en este momento, en ciertos países no se acepta el Psicoanálisis como un modo de abordar terapéuticas pagas por los sistemas de seguro social.

Como ves, hay cuestiones de todo tipo que pueden influir en la aceptación o no de un enfoque. Algunos son pertinentes a la congruencia o validez del sistema y otros tienen que ver con cuestiones económicas o ideológicas. Lo más adecuado sería seguir trabajando para aliviar el sufrimiento y mejorar la calidad de vida psicológica de la población, independientemente de cuestiones coyunturales.

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